Existe un tipo de confianza muy particular en saber exactamente cuán lejos llevar una tendencia, cuándo dejar que hable por sí sola y cuándo combinarla con algo atemporal. Nuestra MANGO Girl y creadora de contenido, Sarah Lysander, ha construido su sello personal basándose precisamente en ese instinto, y es justo eso lo que la convierte en la voz perfecta para nuestra colección de agosto, que habita en el espacio intermedio entre la suavidad y la estructura.
“Yo la definiría como romántica, pero con un toque rebelde”, describe. “He elegido prendas que podrían parecer bastante delicadas —el encaje, los bordados, las joyas llamativas— y las he combinado con básicos a los que siempre recurro: vaqueros de corte recto, un cinturón de piel, botas. Me encanta mezclar lo femenino con un toque de fuerza”.